El de mis 21 con temblores

Hola hola, les cuento que estos días han sido sumamente caóticos para el sur de la isla. En la madrugada del 7 de enero sufrimos el impacto de un terremoto de magnitud 6.6, según los medios de noticas. Hay personas que perdieron sus hogares, hay derrumbes sumamente enormes en muchísimas áreas del sur. Hay personas viviendo refugiados en coliseos y estacionamientos porque no se sienten seguros en sus hogares o ya no tienen a donde ir. La mayor parte del área sur no tiene agua y ni tampoco servicio eléctrico.

Han sido unos días duros, llenos de muchos sentimientos encontrados. Mi familia y yo vivimos en el área sur de la isla, sentimos el remeneo del pasado 7 de enero y sentíamos que la casa se iba a derrumbar sobre nosotros. Desde esa madrugada, no hemos pernoctado en nuestra casa por el miedo a lo que pueda suceder. Pero, gracias a Dios, en todo lo demás estamos bien. Estamos juntos, tenemos vida y tenemos lo necesario para vivir.

Ayer cumplí mis 21 años de edad, celebre mi cumpleaños amaneciendo en mi guagua y Dios nos regaló el amanecer mas hermoso que había visto y la noche anterior una luna llena y un cielo estrellado. Les confieso que llevaba soñando con mi día de cumpleaños número 21 hacia ya un tiempo, quería hacer una fiesta y celebrar mi mayoría de edad. Pero, esta experiencia me regaló herramientas invaluables para el resto de mi vida.

Con esa nueva vuelta al sol recuerdo que la alegría proviene de los momentos vividos. Que no es necesario estar rodeado de cosas materiales para llenar tu corazón de amor. Que la familia lo es todo y que por amor, se logra hasta lo imposible. Ayer mis padres, no sé cómo, lograron conseguir un cake en medio de todo el revolú y me cantaron de sorpresa, mi corazón estaba lleno de amor. Durante la mañana fuimos a la Inmaculada Concepción, donde el Padre Melvin me hecho la bendición por mi cumpleaños. Aunque mi parroquia este fisicamente destruída, pude ver cómo la fe del pueblo es más grande. Más tarde, pasamos tiempo de calidad con mis tíos, nada como un par de risas para alimentar el corazón. Luego, mi abuela me llamó por FaceTime para cantarme happy birthday! Les prometo que no necesité nada más.

Aunque aun la incertidumbre nos rodea y estamos a oscuras, encontramos consuelo el uno con el otro. La vida está llena de momentos duros y esta situación parece nunca acabar, pero me aferro con mucha fe a mí Cristo que todos los días se muestra presente. Les pido a todos que nos unamos en oración, unidos por Puerto Rico y por el mundo. Oremos por nuestra madre tierra, oremos por La Paz. La fe mueve montañas y estoy segura que, en el nombre de Dios, saldremos de esta.







 




with love, Gaby

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